El Tribunal Supremo establece que es el banco y NO el cliente quien debe pagar el impuesto de las hipotecas

Es tiempo de reclamar a los bancos lo que se pagó indebidamente.

Mediante la sentencia de 16 de octubre el Tribunal Supremo varia la jurisprudencia existente hasta el momento y ha dictaminado que quien debe abonar el impuesto sobre actos jurídicos documentados en las escrituras públicas de préstamo con garantía hipotecaria es la entidad prestamista, no quien recibe el préstamo.

Los magistrados llegan a esa conclusión teniendo en cuenta que lo que sí resulta inscribible es la hipoteca, no así el préstamo, y que, el único interesado en que aquélla primero se eleve a pública ante el Notario y posteriormente se inscriba en el registro de la propiedad es la entidad financiera, banco, etc… que son los prestamistas.

Y es que, con dicha operativa,  el prestamista – los bancos, entidades financieras, cajas y otras-, eran los únicos que se beneficiaban porque con dicha inscripción en el registro contaban con una acción legal de ejecución (caso de reclamar cuotas impagadas, vencimiento anticipado del crédito, resolución contractual…) “privilegiada” ante los Tribunales.

Con esta sentencia se anula un artículo del Reglamento del impuesto en cuestión (que establecía que el prestatario es el sujeto pasivo del impuesto) por ser contrario a la ley. En concreto, se trata del artículo 68.2 de dicho reglamento, aprobado por Real Decreto 828/1995, de 25 de mayo.

Se abre, entonces, la puerta a las reclamaciones de clientes de prestamistas quienes en su día asumieron íntegramente el coste de todos los impuestos.